Pleno, todos los alumnos de las dos clases, se presentaron el lunes preparados para surcar las aguas del Nervión.

Tras las oportunasexplicaciones sobre normas de seguridad y el manejo de la pala, fuimos embarcando todos en nuestras correspondientes canoas.

Al principio la piragua iba para donde ella quería, pero poco a poco fue obedeciendo las órdenes de sus ocupantes, pudiendo ascender contra la marea ria arriba sin contratiempos, salvo “involuntarios” chapuzones, abordajes, remojones, choques entre piraguas, contra la orilla… Nada especial.

La vuelta fue más fácil, a favor de la marea (con algo de viento en contra), controlando la técnica además, y con mayor coordinación con el compañero.

Todo una delicia ver el nuevo Bilbao desde abajo, el Museo Marítimo, San Mamés, el Tigre, el Guggenheim, la universidad de Deusto…

Muy adecuada la forma de iniciarse en esta modalidad deportiva, nos queda recorrer la ría de Plentzia, la de Gernika, el Ebro… Ya llegará.

 

11 / 04 / 08